Una tabla equilibrada combina texturas, no una lista interminable de productos. Elige piezas para cortar, láminas finas y un bocado más intenso según tu mesa.
Empieza con tres contrastes
Combina una pieza que puedas cortar en la mesa, unas láminas listas para repartir y un bocado de sabor más concentrado. Por ejemplo: atún ahumado, salmón ahumado en frío y kabanosy. Si prefieres carne a pescado, cambia el atún por ternera ahumada. No hace falta incluir todas las categorías para que la tabla tenga variedad.
Deja espacio a cada sabor
Pon primero los cortes delicados y después los embutidos o las piezas más especiadas. Sirve pan sencillo y acompañamientos suaves por separado para que el humo no quede tapado. Usa utensilios distintos para pescado, carne y marisco si compartes la tabla con personas que deban evitar algún alérgeno.
Ajusta la compra al número de personas
Antes de calcular cantidades, decide si la tabla será un aperitivo o el centro de la comida. Después compara los pesos y el número de unidades de cada ficha: un pescado entero, un paquete de láminas y unas salchichas no se reparten del mismo modo. Si tienes dudas, envía el número de comensales con tu solicitud y consulta los lotes disponibles.
Compra y conservación
Puedes combinar productos de varias categorías en un mismo pedido. Confirma ingredientes y alérgenos para cada invitado y sigue las instrucciones de conservación de cada envase hasta el momento de servir. En Sevilla acordamos disponibilidad, coste y fecha de entrega según la dirección y los lotes elegidos.





